LA ADVERSIDAD

 

FARO

LA ADVERSIDAD ES ALGO A ADENTRARSE EN ELLA, FLUIR CON ELLA, HABLAR CON ELLA Y ACEPTAR QUE ES SOLO UN OBSTACULO SALVABLE, NO INFRANQUEABLE.

LA ADVERSIDAD

” La adversidad no es un fracaso.  Marco Aurelio.”

  Estaba el maestro mirando a un pájaro carpintero que una y otra vez intentaba entrar en el agujero que había  realizado en su árbol  y por cosas increíbles de la vida  no cabía, lo había hecho un poco más pequeño que él. Intentaba en vano, entrar, daba vueltas, se iba y venía, así una y otra vez.

 Estaba al lado del Maestro su  discípulo  amado  y éste le preguntó: –          Maestro, dime por favor el camino a la sabiduría,  a la falta de ego y al conocimiento perfecto, dónde encontrar el ansiado sendero hacia la perfección de los grandes mahamas, de nuestros ancestros.  

El maestro no respondió, miraba atentamente al pájaro carpintero que comenzaba otra vez a picotear la madera del árbol para hacer más grande el agujero y así poder entrar en  su futuro nido.

La hembra miraba, se iba y al rato volvía. Había una pequeña imperfección en el círculo de madera del árbol, en el agujero del nido de nuestro pájaro, y oh! misterios no cabía, ocurría algo que impedía que el pájaro entrase. El discípulo, sorprendido de que su amado maestro no respondiera a su pegunta, preguntó otra vez.

Oh! Amado Maestro, dime por favor una respuesta a mi pregunta.

Dijo el maestro, ¿a qué pregunta?.

Contestó el discípulo :  el camino hacia  la sabiduría,  a la falta de ego y al conocimiento perfecto, dónde encontrar el ansiado sendero hacia la perfección de los grandes mahhamas, de nuestros ancestros.

Está delante de ti, dijo el maestro…

¿Dónde?, preguntó el discípulo asombrado.

Oh! Has mirado al pájaro carpintero que está en ese árbol enfrente de ti, que hace rato que yo miro, dijo el Maestro.

No, contestó el discípulo, y se sentó un rato en la hierba a mirar al pájaro carpintero. –          Una y otra vez, el pájaro, cortaba la madera de aquí y de allá, descansaba, intentaba entrar, pero algo lo impedía, el agujero era ya suficientemente grande para que entrase pero parecía que no podía.

El discípulo dijo: ese pájaro es bobo, se equivoca una y otra vez y no se da cuenta de su error.

Dijo el Maestro: la respuesta a tus preguntas está delante de ti en forma de pájaro y no te habías dado cuenta. No es que el pájaro sea bobo, como tú dices,  y no se dé cuenta de su error, está aprendiendo, y dicho esto el pájaro como por arte de magia dio un pequeño salto y …. consiguió entrar al final en su nido.

Ves, ha usado al gran maestro de nombre Fracaso y lo ha conseguido, así de fácil, dijo el Maestro, sólo es cuestión de confiar y hacer.