Los girasoles saludaron a Dios

girasoles

 

 

Cuando la totalidad, de la vida está a un milímetro de nosotros, cuando las nubes del  ayer regresan, la familia levanta la voz, los olores golpean nuestra memoria de ríos de despedidas y encuentros,  los recuerdos, el ahora.

El futuro como una guadaña cercena los bambúes del presente, donde las amapolas del amor dormitan  esperando un tiempo nuevo, un nuevo despertar entre la tierra y el cielo.

Donde la inactividad, la indecisión , pero la constancia luchan contra la oscuridad, se vislumbra entonces en el horizonte girasoles, mirando al sol naciente, una esperanza.

El día avanza, el alma se cansa, ¿cómo ocurrió todo tan deprisa? ¿Dónde están aquellos sueños irreales y descontrolados como caballos desbocados, entre nuestro campo de girasoles del ahora eterno?

La tarde, pesa…. nos va aplastando poco a poco,  entre las nubes blancas, los amores marchitos, la familia, que fue y que queda, los amigos y sus abrazos, las sonrisas…ahora, ahora , es la totalidad.

Recemos por cada segundo, por cada brizna de amor que se nos da, y sobre todo, disfrutésmolo con los nuestros,con toda la humanidad a la que pertenecemos, no lo callemos, no sabemos cuando volveremos al futuro, al hogar, al amor, no sabemos cuando nos llamarán de nuevo.

Nuestro tesoro y nuestra patria son aquellos seres con los cuales compartimos un viaje, viaje de diamantes,  pequeños diamantes, pequeñas sonrisas, pequeños olvidos, fragancias de panecillos recién hechos……todo lo que nos rodea es amor, un amor pequeño, pero que incluye a todo el Universo, amemos sin límite, es lo que nos llevaremos, lo que nos preguntaran…¿amaste?