78- Un aragonés premio Nobel, Santiago Ramón y Cajal, la honestidad y el esfuerzo.

“Un aragonés premio Nobel, Santiago Ramón y Cajal, la honestidad y el esfuerzo.”

El sabio, médico, inventor y patriota que sufrió como la Nación  desfallecía, y luego más tarde ignoró a sus mejores ciudadanos ( San Antonio María Claret, arzobispo de Cuba y perseguido a muerte por la justicia española, escondido en una iglesia al sur de Francia donde en el olvido falleció) y luego más tarde ignoró a Cajal por ser crítico con los gobernantes y el poder.

Siendo presidente de la JAE, envió al extranjero a su hijo Jorge, investigador como él, pagando los gastos de su bolsillo. Preguntado sobre por qué no le había pensionado con una beca, como era habitual, y más siendo su hijo, Cajal respondió: «por eso mismo, por ser mi hijo».

SRC

Cajal

Severo Ochoa afirmó que la investigación  en España era “pobre”…  sin Cajal hubiera sido “nula”.

Comienzo en Zaragoza la carrera médica. Se trasladó a la cátedra de Histología de Barcelona.En Berlín tuvo relaciones personales con célebres histólogos.

  • Egoismo político,  decadencia de la Nación:    Convengamos, desde luego –y eso nos lo echan en cara diariamente los extranjeros–, en que moramos en una nación decaída, desfalleciente, agobiada de deudas, empequeñecida territorial y moralmente, en espera angustiosa de mutilaciones irreparables. (Se refiere a Cuba, y a la secesión reinante en España de dos autonomías.)
  • Bien común – Sobre la necesidad de esforzarse, ser creativos y al engrandecimiento colectivo nuestro, los métodos de estudio, el arte de pensar por cuenta propia..  “no olvidéis que cada máquina que dejáis de inventar e importada de países extraños, tiene un equivalente de pobreza que se difunde por toda la nación, cerrando el paso a la vida de españoles que no han nacido, pero que tampoco nacerán”.
  • Muerte: Sobre la mesilla, junto a la cama, había un calendario abierto por la fecha del día: 17 de octubre 1934.   Fe Ramón Fañanás tomo la pluma allí abandonada por su padre y escribió: «Este día, a las once menos cuarto de la noche, murió mi padre».
  • Destrucción de su obra:  . Cajal estaba ilusionado con que no se perdiera su obra, “Textura del Sistema Nervioso”, cumbre de investigación totalmente actualizada.    Un día pidió que le trajeran el texto para trabajar en él, ultimando detalles.    La noticia que recibió don Santiago fue la más cruel que podía escuchar. El texto había desaparecido. Lo habían robado. Quedó don Santiago sumido desde entonces en una profunda desolación.   Aquellas páginas representaban años y años de trabajo que ya era imposible reconquistar. La desaparición de este manuscrito es una de las pérdidas más grandes en la historia de la neurobiología, puesto que la última edición que tenemos de esta obra monumental es de 1911. ¿Dónde está el manuscrito de 1934, en el que trabajaba Cajal unos días antes de su muerte y que había prácticamente finalizado? Lo ignoramos, ¿odio?.
  • Separatismo, Cataluña, Euskadi y sus caciques  :  (de El mundo visto a los 80 años)                En mi calidad de anciano, que sobrevive, no puedo menos de cotejar los luminosos tiempos de mi juventud, con los sombríos tiempos actuales, preñados de rencores e inquietudes. Convengamos, desde luego —y eso nos lo echan en cara diariamente los extranjeros—, en que moramos en una nación decaída, desfalleciente, agobiada de deudas, empequeñecida territorial y moralmente, en espera angustiosa de mutilaciones irreparables.  Yo bien sé que catalanes y vascos consideran ilusorio tamaño peligro y hacen fervientes manifestaciones de su adhesión y amor a España.

Y no se me oculta que lo mejor del pueblo vasco, catalán y de otras regiones, comparten tan nobles sentimientos.  Pero ¿los comparten las masas fanáticas de las mismas y los avispados caciques que las sugestionan?  Yo desearía creer en dicho ingenuo optimismo, compartido por algunos catalanes prestigiosos, y sobre todo por don Marcelino Domingo; empero, por cada día aparecen síntomas menos tranquilizadores .

Porque cada autonomía representa una alarmante disminución del Erario español, con los consiguientes aumentos de las contribuciones de las regiones unitarias y de los intereses de la Deuda… Descuellan entre ellos la catalanización de la Universidad; los ultrajes reiterados a la sagrada bandera española; las manifestaciones francamente antifascistas, pero en realidad francamente separatistas con los consabidos mueras a España, por nadie reprimidos…. Iguales recelos suscita la demanda autonómica de los vascos.

Si casi todos los defensores de la autonomía catalana y vascongada han sido separatistas ,según dejamos dicho, ¿cómo evitar que los Estatutos se vicien y desvirtúen, derivando en la práctica hacia la plena independencia?     No me explico este desafecto a España….

La vida de Cajal, sostenida solo por su espíritu, rompió el lazo que aún pudiera sujetarla y el 16 de octubre empeoró considerablemente su estado de salud.

  • corte-axial

    Dibujo del corte axial de la retina, por Ramón y Cajal, publicado en su manual Histologie du Système Nerveux de l’Homme et des Vertébrés, en la edición francesa de 1911.

  • Anno magicus, 1888

Fue en 1888, definido por el propio Cajal como su “año cumbre”, cuando descubrió los mecanismos que gobiernan la morfología y los procesos conectivos de las células nerviosas de la materia gris del sistema nervioso cerebroespinal. Su teoría fue aceptada en 1889 en el Congreso de la Sociedad Anatómica Alemana, celebrado en Berlín. Su esquema estructural del sistema nervioso como un aglomerado de unidades independientes y definidas pasó a conocerse con el nombre de «doctrina de la neurona», y en ella destaca la ley de la polarización dinámica, modelo capaz de explicar la transmisión unidireccional del impulso nervioso.

  • Spain is diferent, negación últimos honores, …”El mundo no esta en peligro por las malas personas, sino por aquellas que permiten la maldad. ”  (Albert Einstein).   El entierro fue el día 18 a las cuatro. Una tarde plomiza, que entristecía más aún el ambiente, fue testigo de una de las mayores manifestaciones de duelo popular vivido en la capital de España. El pueblo de Madrid, de ese Madrid que tanto quiso Cajal, estaba allí, al lado de los restos del maestro. Faltaba la representación oficial. El presidente de la República se limitó a enviar un representante y el del gobierno a su vez delegó en el Ministro de Instrucción Pública para hacer llegar el pésame a la familia. Nadie más con representación oficial acudió al señalado momento.

El grupo de colaboradores decidió que ya que se le negaban los honores de primer ciudadano de España, por el elemento oficial, no debían evitar que, como último homenaje, se llevara su féretro a hombros hasta el cementerio de la Almudena. Pero ni siquiera este humilde homenaje fue permitido. No había avanzado la comitiva fúnebre 200 metros de la calle de Alfonso XII, cuando policías de asalto a caballo y guardias civiles detuvieron el cortejo advirtiendo a la presidencia que estaban prohibidas las aglomeraciones callejeras y que era preciso subirlo al furgón automóvil para su traslado. Se obedeció la orden. Al cementerio apenas llegaron cien personas. Y así, humildemente, en un cementerio popular rodeado de tumbas del mismo pueblo para quien vivió y dio su ciencia, quedó sepultado don Santiago, junto a su esposa.
Don Santiago brilló en una sociedad carente de tradición científica, una sociedad en la que había habido hombres de ciencia pero no ciencia. Las circunstancias históricas y sociales que le tocó vivir le hubieran podido servir de pretexto para divagar o sencillamente para emigrar. Pero fue en su país, en su querido país, y en un medio hostil que constituyó el mayor estímulo de superación en donde desarrolló su gigantesca obra científica, y en donde, no lo olvidemos, dio una permanente lección de ética.

 “Vivir en los corazones que dejamos tras nosotros, eso no es morir.   Thomas Campbell”,  A una pregunta del  catedrático  García Perrín sobre ciertas estructuras de los centros nerviosos, el examinando, tras pensar unos segundos, inició su contestación así:  «Cajal dice…». García Perrín relata que no pudo contener la emoción al oír aquellas palabras pues comprobaba que, aunque la vida física de don Santiago hacía años que se había extinguido, el tiempo no había logrado apagar su voz.

  • Competición con Edison : Ramón y Cajal tenía dieciocho años la primera vez que fue testigo del milagro del bromuro argéntico; ocurrió en Huesca, viendo a unos fotógrafos ambulantes retratando las bóvedas de la iglesia de Santa Teresa. Su afición y sus investigaciones sobre técnicas fotográficas innovadoras le llevaron a fabricar en 1878 unas placas que solo necesitaban tres segundos (en vez de los habituales tres minutos de las placas de colodión húmedo) y mejoraban la sensibilidad de las instantáneas. Su reportaje de ensayo en una corrida de toros fue todo un éxito en los medio profesionales de Zaragoza; pero no surgió ningún socio que capitalizase el invento y su industria y cuando se decidió a desarrollarlo él mismo, le llegó noticia de que Edisón acababa de patentar un aparato basado en los mismos principios.
  • Entrega del Nobel con maleducados nobeles que despreciaban  a España :  Santiago Loren dedica un capítulo de su biografía de Santiago Ramón y Cajal al desarrollo de la entrega del Nobel que compartió con Camillo Golgi, y reproduciendo fragmentos del discurso de Cajal, en el que el científico español trató con exquisita etiqueta y respeto al italiano, actitud que en ningún momento fue correspondida por Golgi que hizo una vergonzosa exhibición de soberbia muy poco científica y de una escasa categoría humana.

…”España no alcanzará su pleno florecimiento cultural y político mientras los  docentes de todos los grados no acierten a fabricar, en cantidad suficiente, el español que nos hace mucha falta,  un tipo humano tan impersonal por abnegado, tan firme y entero de carácter, tan tolerante y abierto a todas las ideas, tan esforzado y constante en su empeño, tan agudamente sensible a nuestros infortunios que, reaccionando pujantemente contra las causas de nuestro atraso y de nuestros errores, consagre, lo mejor de sus energías y de sus luces a la prosperidad del país, al servicio del Estado y al enaltecimiento de la Nación.”