85- El último periódico… crisis del periodismo

Kim Phuc. Ella ahora vive cerca de Toronto. Es esposa, madre y una embajadora de las Naciones Unidas para la paz.

Kim Phuc. Ella ahora vive cerca de Toronto. Es esposa, madre y una embajadora de las Naciones Unidas para la paz. 

  “…quienes nos ganamos la vida en los medios de comunicación somos conscientes ante todo de la degradación de las condiciones de trabajo. Nos convertiremos en un futuro cercano en buzones de recogida de la información,  presentadores o animadores de publirreportajes temáticos…”

 

El periodismo y la sociedad se enfrenta a un paradigma totalmente nuevo en la sociedad, una crisis de civilización y como reflejo o espejo de la misma, el periodismo  está en crisis.

Una crisis  que no depende de las nuevas tecnologías, ni de  los nuevos entes de comunicación de partidos políticos, de Ayuntamientos, de centros financieros, empresas, etc. sino la conjunción en un instante de varios hechos coincidentes para el periodismo y para la sociedad que éste representa, hechos destructivos, es decir, la tormenta perfecta :

  •  Liquidez  de la sociedad en su totalidad (Zygmunt Bauman, ver bibliografía) :                     ya se habla de “tiempos líquidos”, “relaciones líquidas”, etc. Todo ha sido laminado por la intemporalidad, la desidia, la dejadez, la falta de valor de algo o alguien. Todo es intercambiable, incluso en medicina una pierna puede ser reemplazada por una prótexis de última generación, todo ha sido reducido a un simple objeto, a una mercancía, incluso el ser humano, incluso la verdad o la información.                                                                                                                                           Hay quien lo llama”crisis de inintagibilidad”.  Nadie se preocupó de saber el nombre de la niña quemada con Napalm en Vietnam ni de su futuro, ¿murió, vive? Todo es líquido,  insustancial e indolente.  Se llama la niña Kim Phuc. Ella ahora vive cerca de Toronto. Es esposa, madre y una embajadora de las Naciones Unidas para la paz.
  • El poder de la imagen:                                                                                                                           si lo veo es cierto, no necesito explicaciones ya que no tengo tiempo. Cada vez gana más terreno la información, o update de la misma, basada en imágenes y sonidos que nos acreditan la veracidad de la misma. No hace falta la firma o la imagen del periodista.                                                                                                                         Esta foto originó el final de la guerra EEUU-Vietnam, la primera en ser retransmitida en directo y sin censura. El gobierno seguro de su victoria final y absoluta permitió un periodismo libre, y de pronto unas fotos inesperadas, como la de este documento, hizo que la “opinión pública”, aquella que pone y quita gobiernos, se conmocionara. A continuación el gobierno puso una censura a la prensa.
  • Homogeneización cultural a escala planetaria:                                                                   este fenómeno tiene tendencia a imponer sus modelos en todo el mundo. ¿Cuál es el modelo actual en el ámbito de la información? Es la CNN. La fórmula de la presentación en tv está homogeneizada, como la leche de vaca y es igual en todos los países.  Se inventó esta fórmula, con un presentador único (en los años 60 y el primer presentador fue un señor llamado Walter Cronkite en la CBS)  que está desde el principio hasta el final; no se hacía antes así. En los telediarios del tipo arcaico tradicional, se sucedían varios presentadores, como en los periódicos, donde cada uno habla del tema que conoce. Por otra parte, también se decidió dar informaciones muy cortas, para no aburrir al público, y así funciona de un extremo a otro del planeta.
  • Todos los principios “antiguos” han sido laminados como incómodos, antiguos, atrasados, no modernos, lentos, etc. Hablamos de la  prontitud, exactitud, veracidad, lealtad, de la noticia,  etc saltaron todos por los aires. Hablamos de crisis de sociedad, de valores, de un punto de vista de una cultura, de  crisis de periodismo.
  • Ambiguedad inespecífica  de ser periodista:                                                                                 Actualmente, gracias a Internet, cada uno de nosotros puede no sólo convertirse en “periodista”, sino ponerse a la cabeza de un medio de comunicación. El periodismo “de la certeza de la  información”  ha sido laminado. El periodismo basura o mentira se ha colado por la puerta trasera y ahora al no haber trabajo previo de verificación y comprobación de la verdad, el trabajo es saber una  vez ya divulgada si esa noticia es cierta o un bulo ya  con sus efectos nocivos en marcha.
  •  Aparición de la información como un “producto” a vender 24 horas:                               Diarios on-line o digitales ,  cadenas de información continua, – LCI es una de ellas-, los británicos por ejemplo han creado Skynews, fábrica de churros de noticias sin parar, en directo y en tiempo real. No hay tiempo (liquidez del tiempo) para estudiar, analizar ya que un hecho para ser comprendido en profundidad necesita un tiempo mínimo.                                                                                                                                El valor de una información depende de la rapidez con la que se difunde. Si alguien dispone de una información y la difunde al cabo de un mes, ha perdido gran parte de su valor. Pero la pregunta es: ¿cuál es la rapidez adecuada? La instantaneidad, y es evidente que la instantaneidad comporta muchos riesgos.
  • Deterioro de la sociedad en su propia esencia:                                                                     derivado en agitación,  prisa, trabajos basura, lucha por permanecer en un estatu-económico adecuado en tiempos de permanente crisis económicas ya por el petróleo, ya por la globalización de la  información. Unificación de entes económicos o nacionales, eurozona, es decir, la liquidez de una creencia como grupo, en la aparición de la individuación de la sociedad agitada por flaxes o sms de noticias sin verificar.                                                                                                                       Ya en los años cincuenta del siglo XX, un producto similar -los tabloides sensacionalistas- era calificado de The sugar pill. Un caramelo de noticiejas que los trabajadores consumían en su trayecto ferroviario. Como píldora intrascendente y barata se tiraba en las papeleras nada más bajarse del tren.  Ideología del sentimiento:  hace que los puntos de vista no se transmitan por la articulación de razones, sino mediante manifestaciones de los sentidos.
  • Estereotipos :  En la actualidad la comunicación se considera como una especie de lubricante que hace posible que todos los elementos de una comunidad funcionen sin fricción. ¡Cuanto más se comunique uno, más feliz será! La situación no importa. ¿Está usted en el paro? ¡Comuníquese y todo irá mucho mejor!. La rapidez: si algo es rápido es verdad.  Si sale por la tv o por algún diario es cierto. Si lo puedo “ver” de alguna forma es verdad, por tanto tengo más libertad.
  • Falta de coherencia y  de tiempo :  el ciudadano tiene prisa, tiene 20 minutos para comer, jornada contínua, horarios apretados pero al llegar a casa la mayoría no lee y ve programas basura por la tv. ¿Es coherencia o agotamiento de una era? Las noticias tienden a la simplicidad (liquidez). Las noticias densas son desplazadas por las que aportan entretenimiento ligero y fácil captación psicológica. Por eso triunfa la selección de noticias visualmente impactantes, pero de contenido ‘blando’. La liviandad de la prensa gratuita no ha inventado nada.
  • “Producción masiva de ignorancia social”:                                                                                 Imperio de las soft-news: una coctelera postmoderna insustancial, en la que las obviedades cotidianas de los ritmos estacionales de las masas, las novedades rutinarias de las celebridades y la esperable confirmación de los sobresaltos deportivos, convierten la crónica roja en el único elemento relativamente digno de atención. Apenas queda rastro de la información sobre las instituciones, la explicación de las políticas públicas y las evidencias de los procesos estructurales y económicos.
  • Periodismo simbólico: en la guerra Inglaterra -Malvinas se planteó por la prensa de Argentina como una guerra entre el Bien y el Mal,   entre la colonización -Mal- y la pertenencia a la nación -Bien-.  Cuando en realidad era por el acceso a la Antártida, petróleo y accesos marítimos. Al final se creó en los periódicos argentinos una guerra virtual y paralela que no tenía que coincidir con la real, se hizo simbólica y se crearon mitos y símbolos de la misma.                                                                                      Otra guerra,  la guerra entre Marruecos y España, llamada Marcha Verde, se hizo igual, una guerra entre el Bien- ser libre, no ser colonia- contra el Mal-una nación que nos explota-. Se hizo simbólica una resistencia pacífica, tipo Gandhi,  por parte de la prensa marroquí  poniendo en primera línea de guerra niños, ancianos y detrás el valiente ejército marroquí que los iba a liberar para ser nación. Al final la prensa  marroquí y parte de la europea asimiló ser libre, independiente y nación con ser parte de  Marruecos, y de los independentistas nunca se supo.
  • Periodismo emocional: se elevan como máximos bienes las emociones, prescindiendo de la razón. Es justo aquello que genera emociones positivas. La noticia válida es la que se centra el el odio, amor, rabia etc.
  • Periodismo primavera: en la primaveras árabes se hizo igual que con el menú de paso de nación oprimida a libre y democrática. Se pensó que siguiendo unos pasos de virtualización, emociones, y sustitución del poder por las masas y la desobediencia generaría unas democracias avanzadas en tres meses. El periodismo se puso febrilmente a favor de estas tesis, tesis del poder financiero,  y cuando se observó el fracaso se dijo que era problemas religiosos o étnicos. La información veraz  brilló por su ausencia o su manipulación. 
  • Periodismo de juzgado: en la guerra de  la Ex-Yugoslavia el periodismo jugó un papel de salón de juzgado. Cada día nos daban cuenta de los movimientos de los juicios de guerra y en la contienda apenas hubo noticias (tipo Vietnam) desde el frente de guerra que informasen al público. Se postuló por la prensa que la guerra era por unos dictadores contra las diferentes etnias y religiones, cuando la realidad era  la geopolítica de la zona.                       
  • El Poder:

1 .La influencia de la publicidad o de los anunciantes:                                                               la influencia de los accionistas que poseen una parte de la propiedad de un diario, etc. Todo esto acaba pesando mucho,

2.-Los mercados financieros:                                                                                                               son los que, en definitiva, dictan y determinan el comportamiento de los responsables políticos. Sin embargo, globalmente subsiste un malentendido: los ciudadanos se movilizan porque piensan que su capacidad de intervención en el marco de la democracia consiste en votar, pero en cuanto han votado y escogido a alguien, éste descubre a su vez que, de hecho, no puede hacer gran cosa.

3.- Cesión politica a la economica  :                                                                                                       ¿por qué los políticos, en algún momento, tomaron la decisión de permitir que los mercados financieros quedasen fuera del alcance de sus acciones? ¿Quién les autorizó a hacerlo? ¿Quizás porque la economía da o presta dinero a los políticos para sus campañas en algunos casos.? Se decidió privatizar el Banco de Francia y no hubo ningún referéndum.                                                                                                                                En algunos países pertenecientes al euro (España por ejemplo) no se hizo referéndum,  se  decidió que la moneda ya no dependería de la soberanía popular, y no obstante la moneda es un instrumento de soberanía.                                                                                            ¿Dónde está la soberanía? Se diluye, se hace líquida; el poder se diluye, se licua,  y sabemos que se produce una especie de proyección de estas responsabilidades hacia el exterior y que, en estas circunstancias, la propia estructura del poder, a escala planetaria, ha quedado trastocada. Suplantación del poder en la economía: el poder económico ha suplantado al político. El poder económico es total y ya hay “bloques”, Eurozona, EEUU, Rusia y China el resto no importa.

Si la información era poder, el poder libertad, ¿dónde está ésta si el periodismo es líquido…?

Bibliografía entre otras :

Tiempos líquidos, Modernidad líquida y otros :  Zygmunt Bauman.

 Warp Speed: América en la era de los medios mixtos y la borrosidad: cómo saber qué es verdad en la era de la sobrecarga de información, Bill Kovach.

Días de ruido y furia, Alfredo Urdaci.

Otras publicaciones: http://wp.me/p45wXq-cO