98-Cuento La semilla y el bosque

                                     LA SEMILLA Y EL BOSQUE

Semilla brotando

Quisiera ser un gran ser, un elefante, o un caballo , dijo la cigarra     mirando al Sol….y  el Sol le contestó: Cuando aceptes que eres         una  cigarra estarás comenzando a convertirte en un gran ser.”

Llegaron los primeros días de Marzo y un suave viento del Este trajo volando en su seno, una minúscula semilla de castaño.

Se posó levemente en el suelo y al cabo de unos días, empezó a sentir que en aquel bosque milenario de grandes árboles de toda clase, este bosque se convertiría en su nueva casa, empezaría una larga vida.

Pero, sintió un gran pesar dentro de ella.

Miró a su alrededor y vio grandes castaños que empezaban a echar sus primeros brotes, los almendros hacía rato que habían florecido, otros árboles comenzaban a despertarse de un largo letargo, un gran sueño donde la naturaleza había girado sobre sí misma, como un inmenso reloj de cuco.

Tormentas, fríos, lluvias, todo había pasado y ahora se anunciaba una larga y plácida primavera.

Pasaron no sé cuantos días, y nuestra semilla comenzó a llorar y así estuvo innumerables días hasta que un día un duende del bosque, se enterneció y empezó a hablar con ella.

  • ¿Qué ocurre dulce semilla, por qué lloras así, con ese desconsuelo?
  • La semilla contestó:
  • Veo grandes árboles a mi alrededor, unos ya han florecido, otros llevan en este gran bosque cientos de años, pero yo……….. acabo de llegar… creía al iniciar mi viaje por el aire que era majestuosa y que el volar era un milagro, ahora me doy cuenta que solo soy una vulgar y simple semilla, que no valgo nada, todo dicho entre sollozos…
  • Le dijo el duende :
  • ¡Oh! Es sólo eso, ja! Ja! Ja!, rió mesándose sus cabellos hacia atrás, de hecho era un Delfos, un pequeño duende del bosque……..creías que erás alguien y que estabas muy evolucionada y todo era milagroso y has visto que eres menos que un átomo de polvo……
  • Exacto, respondió la semilla, parece que hayas leído mis pensamientos……¿cómo lo has hecho?
  • Dijo el duende:   Ocurre lo mismo en el mundo espiritual, hay personas que cuando saben algo, creen que son especiales, por encima de los demás, son o comienzan a ser importantes ya que su ego crece con su minúscula sabiduría, pero no te preocupes, mi semilla, suavemente la acarició, y acercándose suavemente le dijo a su oído….
  • Escucha: recuerda dos cosas…     Una, siente que tienes una conexión con el bosque y dos, que estás en el río de la vida, que tienes un objetivo que realizar.                               Si sientes estas dos cosas, no importa en qué grado de evolución estés, ya que en la perfección, o en la espiritualidad, no hay grados ni niveles, no te preocupes si a tu lado hay un castaño milenario y allí, más abajo cerca del río, un almendro estallando de flores que explotan a la vista y que todos ellos están más “evolucionados” que tú.     Cada uno debe ser feliz en su nivel, y cuando lo aceptas,  te reconectas con tu bosque y   entonces sólo debes esperar, esperar dulcemente, rezar y te escucharán, meciéndote en   las manos de la brisa del bosque, confía en él.

       La semilla se durmió plácidamente con las palabras de su duende, algo había impregnado de tranquilidad, una inmensa tranquilidad su pequeña alma de semilla, porque supo que pertenecía al bosque, estaba conectada a él, ese bosque con ella era único, y sin ella era más pequeño, sin ella sería un bosque incompleto, y soñó que era un gran castaño donde acostumbraban a posarse muchas aves, y se sintió flotar llevada por la mano de la Vida.