102- ¿ NUESTRAS ELECCIONES DE PAREJA SON INCONSCIENTES?

                                                      “Nuestras relaciones no las escogemos nosotros, sino la información de la cual venimos”.

Se definen  diferentes tipos de relaciones: especiales, sexuales, tóxicas, de pareja, interpersonales y yo añadiría un largo etc., según el nivel de conciencia de cada uno, hay muchos niveles.

Al iniciar una relación de pareja, ya experimentamos una emoción incontenible, un enamoramiento, eso ya indica una intromisión o “activación del inconsciente familiar e individual ” del ego, como supervivencia de la especie, como compensación de lo que no tuve o no disfruté.

Cuando “buscamos desde un nivel de conciencia encontraremos desde ese nivel de conciencia”, lo similar se atrae, lo que está completo atrae a lo completo, y lo que está incompleto a lo incompleto. 
“Buscar”, por definición, significa implícitamente carencia, necesidad. Según nuestro nivel de conciencia, creencias, carencias y grado real de amor la relación será diferente.

Cada persona aporta a la relación de pareja unos deseos determinados, unas expectativas, fantasías, conflictos y comportamientos particulares. Muchos de estos aspectos pueden ser conscientes y otros inconscientes.

En general, el procedimiento de elección de nuestra pareja tiene su origen en el conjunto de emociones inconscientes, derivadas de las relaciones con nuestros padres. Es decir, de la relación que establecimos con ellos, especialmente durante la niñez y de la relación que entre ellos mismos se dio.(Edipo, Electra).
No serán dos personas las que se encuentren, sino la suma de muchas personas y experiencias juntas. 
Sus padres, sus exparejas, los fantasmas del pasado y de sus constantes miedos a repetir las viejas historias de dolor. 
Todo esta carga será la que se encuentre, si es desde la dualidad: será una mochila, un peso, si desde la unidad y consciencia: dos almas conscientes que “no necesitan de”.

La búsqueda tiene que ver con la persona:

– Si buscamos desde la dualidad, desde la creencia de escasez, desde la separación, de que esa persona satisfaga todas nuestras carencias, desde la parte comercial como mercaderes, nos convertiremos en víctima de la relación: ¿para qué me caso con esta persona , por qué me casé, quién me diría a mí…? etc. , lo viviremos desde la casualidad, escasez, separación, no abundancia, desde la ignorancia.

– Si es desde la unidad, desde la abundancia y consciencia, entonces mi energía se manifestará por una resonancia de mi inconsciente individual y familiar que se manifiesta con personas de la misma resonancia, entrelazamiento, con la misma creencia de estar completas, es decir, un encuentro consciente. No serán dos media naranjas, sino dos naranjas completas las que se encuentren.

En la época actual, se enarbolan nuevas formas de relacionarse y de amar, sin embargo, en el inconsciente las modas no existen. A veces las personas conscientes descubren que en realidad no temían empezar un nuevo vínculo o acabarlo; sino que en su inconsciencia temían el infierno en el que, con anterioridad, habían convertido sus relaciones

Existe en ciertas personas un patrón repetitivo de elección “no elegida” de relaciones disfuncionales en las que se re experimenta lo vivido en el pasado, muchas veces el mismo lazo doloroso. 
– Freud señalaba la existencia de este sesgo demoníaco o el eterno retorno “de lo igual”, en pacientes que revivían con pesar las mismas situaciones disfuncionales o patológicas provenientes del pasado –la compulsión a la repetición –.Mucha gente no entiende por qué siempre llega a su vida un mismo estereotipo de persona.-
Pudiera ser por la compensación o re-equilibrio buscando amor, cariño, atención, calma, ternura, reconocimiento y valoración que “no tuvieron” o la necesidad del inconsciente de salir de ese perfil, para avanzar.

– Stephen A. Mitchell, 1993, nos dice: “los sentimientos dolorosos, las relaciones autodestructivas y las situaciones de autosabotaje se recrean a los largo de la la vida …” , es decir, recreamos estas situaciones de carencia una y otra vez, hasta que las transcendemos y salimos de ellas, sobre todo cuando lo peor es … “querer cambiar al otro o hacer de salvador o salvadora”, si lo transcendemos no se repetirá ya que estaremos en otro nivel o plano.

Lo mejor es no pensar con la cabeza, sino amar desde el corazón, entonces no habrá lugar para el error, sino para la celebración y alegría del encuentro, un encuentro con la divinidad a través de nuestra pareja, una vida con lo divino, ¿qué más podemos pedir?. Es el cielo en la tierra.

Art.G. 24-10-18

Más información, video :
https://www.youtube.com/watch?v=vUQjE6DPbtk