121- LOS SUEÑOS ESTÁN HECHOS PARA CUMPLIRSE

 

Acuéstate en tu cama haciendo uso de las técnicas del buen dormir.

Cuando estés listo(a), debes realizar una respiración profunda en la cual te harás conscientes de todo tu cuerpo, desde los pies a la cabeza, intentado imaginar el espacio que existe entre la piel y tu cuerpo interior, la sensación debe ser lo más natural posible sin esfuerzo alguno en la percepción.

El recorrido de todo tu cuerpo durará lo que dure tu respiración profunda hasta la exhalación.

Al realizar la visualización de los pies a la cabeza ayuda a que entres al descanso con la mente enfocada.

Enfocar tu mente en la percepción del espacio entre la piel y el cuerpo ayuda a que la mente subconsciente active un estado de suave alerta profunda.

Seguidamente pon especial atención en la posición de tu cuerpo, la sensación de comodidad en tus extremidades, dorso y cabeza, enfoca suavemente la atención en tus ojos sintiendo que tu cuerpo se relaja y se deja llevar al sueño.

En este momento debes visualizarte alcanzado esa meta que tanto deseas.
Duérmete con ese último pensamiento y sensación de relajación consciente. Si por alguna razón no concilias el sueño, enfoca tu atención en el ombligo, esto hará profundizar la relajación.

Todo este proceso parece largo pero sólo te tomará 2 respiraciones y ayudará a realizar una programación mental positiva durante tus horas de descanso.

Ten presente que el último pensamiento con el que te duermas, determinará la calidad de tu sueño reparador y la cantidad de estímulos que recibirán tus sentidos profundos.
Lo último que pienses será lo primero que procese el inconsciente, ya que no diferencia una foto de una manzana, de una manzana real, un símbolo de la realidad que simboliza.
(*) texto facilitado por Puri Iglesias
14-11-18