123- El viaje interior del Ser

Al menos una vez en nuestra vida debemos realizar el “ viaje interior ”, es suficiente. 
De hecho es una variante del “viaje del héroe” en lugar de respecto a nuestro clan y al exterior, respecto a nosotros mismos, un viaje interior. 
El viaje que empezó en el ovocito de la abuela, en el vientre materno, en el nacimiento y su trauma (Otto Rank) y la superación de la infancia y adolescencia, el viaje continúa y estamos listos para realizarlo.

La inmensa mayoría ( muchos son los llamados, pero pocos los elegidos) nunca lo realizan, se quedan en la superficie, siguen dentro del sueño de donde vinieron, no han despertado aún. El sueño de la inconsciencia les lleva eternamente por las playas del océano cósmico de la repetición.

Todos los Maestros ( Jesús el Cristo, Buda, Mahavira, Lao tse , etc ) nos han hablado de ese viaje , nunca del exterior.
No nos hablan del exterior porque allí no hay nada, solo materia para realizar la consciencia, nos repiten una y otra vez el viaje interior donde hay un tesoro por descubrir. ( Mi reino no es de este mundo,Jesús)

Este viaje se debe realizar con el “ dejar ir” que nos indica el Dr. D.R.Hawkins. ¿Qué es dejar ir ? Es importarte entenderlo. Buda utilizo el “ dejar ir”, hace 2.600 años de ello.

Probando con métodos drásticos: ayuno severo, mirar a una pared durante años, castigos corporales etc concluyó que no podía alcanzar la iluminación, cada vez se alejaba más de ella, se empobrecía espiritualmente y deterioraba su cuerpo.

No era el camino, el cuerpo es la parte material del espíritu, su contenedor, debemos amarlo, no castigarlo ni someterlo, es lo que hacen las llamadas religiones .

Buda “dejo ir la iluminación”, después de años de perseguirla, de alguna forma se abandonó totalmente a la Creación , no se resistió, no esperó alcanzarla.
Dijo como haría 600 años más tarde Jesús el Cristo: “ en tus manos pongo mi espíritu”, se dejó en el Padre, se abandonó en El, diríamos de alguna forma que renunció a la expectativa de conseguirla dejándola ir, no tuvo expectativas, confió, lo dejó todo en manos de la Vida.

Simplemente se sentó, confió y respiró profundamente dejándose mecer en las manos del Universo. Ya no dependía de él sólo.

Hay un fenómeno en psicología que cuando deseas algo fuertemente se crea por la mente un obstáculo para conseguirlo. Emile Coué (1.857- 1.926) acuñó la ley de ”acción inversa”. Nunca nos ha pasado que queriendo hablar muy bien nos atrabancábamos, nos confundimos, vacilamos o fuimos torpes?

Me viene ahora a la cabeza el caso del ciempiés: 
… un día la hormiga vio pasar majestuoso al ciempiés, rítmico, ordenadas todas sus patas, como un ejército. Le dijo: que bien caminan todas tus patas rítmicamente! , como lo haces? 
Al día siguiente vio la hormiga al ciempiés entristecido, andando y tropezándose con todas sus patas. 
¿Qué ha pasado ?, le preguntó la hormiga. 
Contestó el ciempiés: “Nunca pensé en cómo andaba, sólo lo hacía. “

Buda vio que entre pensamiento y pensamiento había un hueco, un vacío , ese hueco, ese vacío era él, era algo , un mundo nuevo, que no pertenecía al cuerpo, a la materia.

Y metiéndose en ese vacío descubrió el mundo de la “no forma, de la no materia, del no espacio, del no tiempo “ que nos cuenta la cuántica. Ese mundo existe, se encuentra mediante el viaje interior, somos almas contenidas en cuerpos, pero el alma está dentro de él, pero no es él.

Descubrió que era eterno, no dependía del cuerpo , el cuerpo es un vehículo y por tanto la vida es un viaje hacia la Eternidad de la auto-realización, el viaje del hijo pródigo que se fue de casa de su Padre y retorna pidiendo ser acogido en el seno del Padre, no estar separado de El.

Buda lo había hecho, millones de seres aún no. 
Una inmensa compasión le inundó y se preguntó : ¿por qué no acortar el esfuerzo de todos esos seres para conseguir lo que yo acabo de conseguir y todos conseguiremos?

Como dijo Gilgamesh en su Epopeya en busca de la inmortalidad : “estoy decidido a penetrar en el bosque de los cedros “, Tablilla III , columna 4.

Nosotros también debemos tener esta determinación.
Ahora sería un buen momento para empezar nuestro viaje interior, ¿no ?

Es comprender que no estamos abandonados, que somos partículas de Dios.
Sólo debemos dejar de pensar y ponernos a hacer.

( El árbol Body – una higuera-donde Buda se iluminó). Art.G. 7-9-18/13-11-18