124-¿El viaje del héroe fracasado ?

 

Hay quien entiende que el Héroe debe traspasar el umbral,habiendo visto antes a su mago,el cual le dará su espada o herramienta para triunfar, coger el Santo Grial, volver a su pueblo y dárselo para que en abundancia todos juntos se eleven en conciencia y lo disfruten.

Hay veces que “el mero hecho de realizar el viaje, en sí mismo es ya un éxito”, ya que no importa el objetivo, sino el proceso de transmutación, de elevación, de subir un peldaño de la materia hacia la divinidad, aunque sea pequeño, ese viaje es una transmutación de la materia, el cobre, en la divinidad, el oro.

La parábola del hijo pródigo nos dice que uno de los hijos se va, el otro se queda en casa con su padre con la hacienda y los sirvientes.

EL menor se va a lo desconocido, quiere la individuación (de Jung), quiere su realización individual, salir del colectivo humanidad y ser él humano.

Los animales por ejemplo no sienten esa individualidad, ellos pertenecen y son de su manada. Perdida la manada ellos se pierden.
Ellos son la manada y la manada son ellos, no hay una individuación.

El hijo pródigo ha comprendido que : “Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.”

Ha hecho su transmutación, de hijo del dueño al último siervo, “como uno de sus jornaleros.”
Ha tenido éxito en su viaje del héroe, ya que se ha realizado, en cambio su hermano, ha estado siempre junto a su padre, obedeciéndole en todo, sin ser nunca él mismo, sin realizar su propia individuación.
Su padre y él son una misma cosa, no se ha hecho Cristo, no ha sido crucificado para resucitar como un héroe, estuvo el primer hijo, el mayor, a la sombra del padre, sin moverse, sin arriesgar.

Se deduce claramente de otra parábola , de la Parábola de las monedas de oro:

El reino de los cielos será también como un hombre que, al emprender un viaje, llamó a sus siervos y les encargó sus bienes. 
A uno le dio cinco mil monedas de oro, a otro dos mil y a otro solo mil, a cada uno según su capacidad. Luego se fue de viaje….
Después de mucho tiempo volvió el señor de aquellos siervos y arregló cuentas con ellos…. llegó el que había recibido solo mil monedas.
“Señor —explicó—, yo sabía que usted es un hombre duro, que cosecha donde no ha sembrado y recoge donde no ha esparcido. 
Así que tuve miedo, y fui y escondí su dinero en la tierra. 
Mire, aquí tiene lo que es suyo”. 
Pero su señor le contestó: “¡Siervo malo y perezoso!.
“Porque a todo el que tiene, se le dará más, y tendrá en abundancia. Al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene.”

El hijo pródigo se arriesgó a hacer su viaje. 
El siervo de las mil monedas, como el hermano del hijo pródigo que se quedó con el padre sin arriesgar nada, no arriesgó nada, le dieron mil y devolvió mil, “no hizo su viaje arriesgándose”.
El perder también es ganar, porque te has ganado a ti.

… “y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.”

Art.G. 
19-11-18
#viajedelheroe #hijoprodigo