139-SINDROME DE CASANDRA

Con frecuencia nos vemos reflejados en los demás como espejos nuestros dándonos esa información que nos molesta o nos deja indiferentes, pero información que nos atañe.

Si lo que vemos nos resuena, nos repele, tiene que ver con nosotros. Si nos es indiferente no tiene que ver con nosotros, no es un programa instalado en nuestra Base de Datos, en el inconsciente.

Este espejo, esta imagen reflejada nos dice nuestra realidad: carencia o errores nuestros. 
A veces siendo cierta esta información el inconsciente la distorsiona, como el síndrome de Casandra, la rechaza, o la manipula ya que no es aceptada, es un programa del ego para su supervivencia, no aceptando este reflejo o indicando que es erróneo lo cual es un autoengaño.
¿Para qué nos autoengañamos si la información es cierta y además se nos manifiesta en nuestros espejos?

“El mito de Casandra es: rechazó el amor del dios; éste, viéndose traicionado, la maldijo escupiéndole en la boca, seguiría teniendo su don de la adivinación, -pero nadie creería jamás en sus pronósticos-. 
Tiempo después, ante su anuncio repetido de la inminente caída de Troya, ningún ciudadano dio crédito a sus vaticinios.”

La información que nos llega siendo verdadera, (la caída de Troya pronosticada pero nadie la hace caso), hay “algo en nuestro inconsciente que la sabotea”, algo similar a una profecía autocumplida que a pesar del pronóstico, a pesar de la información cierta que nos viene de nuestros espejos la negamos.

No como Narciso, que su reflejo fue aceptado plenamente como cierto y se enamoró de él.

Un ejemplo podría ser: … la falta de amor de una pareja. 
Todo el mundo nos dice lo que ven, falta de amor, pero la persona afectada lo niega. 
Pondrá todo tipo de excusas: es que tiene mucho trabajo, es que está cansad@, es que ha sido una mala semana, o el ya clásico del sado… “pero yo lo quiero..”, etc. se niega la información que nos viene del entorno y ni siquiera se confronta con un “¿…y si fuera cierto ?” por un miedo del inconsciente a algo que él hace tiempo nos decía. 
A algo que ya sabíamos, que nos fue pronosticado pero no creímos, porque ocultamos la verdad por miedo a sentir un dolor.

Art.G. 4-12-18
#casandra