142- SCHINDLER -2

El artículo hoy de nuestro amigo JL Cobo , “La otra lista” y la respuesta de nuestra amiga Patty Vazquez ,de “que espera que en esta existencia veamos una transformación del egoísmo en amor”, me ha hecho pensar en algunas cosas.

Mateo 26-11, “Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis. Pues al derramar ella este perfume sobre mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura.…”

Jesús no hablaba, además, de los pobres en medios materiales, sino de “los pobres de espíritu, pobres de amor”, pobres revolcados en la materia comiendo del barro de la dualidad en un mundo fenoménico que no comprenden, los ricos, los avariciosos, los multimillonarios, etc.

Ricos, poderosos, multinacionales, grupos, super millonarios que en 1.000 vidas no podrán gastarse ni un 1% del dinero acumulado. 
¿Para qué tanta acumulación de barro, de materia, de algo que no tiene valor alguno en el camino individual del transcender?

Buda lo dijo: la ignorancia es el peor compañero de viaje, es la causante de todos los errores, daños a nuestros hermanos, y a nosotros, es un retraso de nuestro viaje, etc.

Teniendo claro una idea, nos aproximaremos a algo simbólico.
Cualquier cosa en el mundo fenoménico, “antes” ha sido creada por cada uno de nosotros como sombra individual, esta pasa a sombra familiar, sombra de la tribu y sombra de una parte o toda la humanidad que necesita ser expresada.

En este mundo de opuestos complementarios, hace falta una tensión entre ambos extremos, entre ambos polos, la vida fluye por ese pequeño hilo de tensión. Pero esa tensión, como los materiales, tienen un límite de resistencia, de estrés, de ahí esa palabra ha llegado al mundo de la psicología, de resistencia máxima.Llegado a ese punto se rompe, es decir, se manifiesta.

La sombra de la humanidad se vuelca en el inconsciente humano, que a su vez se plasma, hace de pantalla del mundo, y sobrepasada una tensión esa sombra de ese gran colectivo debe ser expresada en el mundo dual.

Jung tuvo sueños recurrentes de la II Guerra Mundial donde veía a Europa inundada por ríos rojos, brillantes de sangre. Cualquier cosa en el mundo fenoménico, “antes” ha sido creada por cada uno de nosotros, esa gran mancha de sangre en Europa era el inconsciente colectivo que necesitaba ser expresado, sublimado, evacuado, ser limpiado o expulsado de la sombra para ésta transmutarse de nuevo.

Una guerra, una peste, una plaga, azota a esa parte de la humanidad, no como castigo divino, sino simplemente como solución a esa tensión entre los opuestos. Dios no sabe de guerras, de pestes, etc es creada dentro de nuestra sombra y del libre albedrío dado.
Dios no conoce el bien. Si dices bien estás nombrando al mal, si dices día nombras a su opuesto, la noche. Si es a un “bien eterno”, no puedes llamarlo bien, debes darle un nombre sin dárselo, no puedes citar al opuesto dual, en un mundo de Uno.

Hasta que cada uno de nosotros no seamos “mansos y humildes de corazón”, no heredaremos la “tierra prometida”, la compasión y la paz para toda la humanidad, vista como un reflejo de cada uno de nosotros. Mi hermano soy yo.

Art.G. 25-11-18
#sombra