172- Impronta -2

“Impronta es un término usado en psicología y etología que describe cualquier tipo de aprendizaje ocurrido en cierta fase crítica, ya sea en una edad o etapa de vida particular.”

Señal o carácter peculiar: huella.

Conjunto de característica cultural o característica humana que son consecuencia del contacto con una persona o grupo social: la profesora ha dejado su impronta en los alumnos.

En biología, tipo de aprendizaje propio de animal pequeño, por lo general durante un período crítico y receptivo de su vida. Durante este período, el animal joven aprende a dirigir su respuesta social hacia un objeto concreto, normalmente uno de los padres: proceso de aprendizaje para el que solamente se está sensibilizado durante la etapa juvenil y que tiene carácter irreversible.(*)

La palabra “impronta” puede significar distintas cosas. Generalmente hace referencia a una marca, huella o reproducción de imágenes sobre un relieve.

Si llevamos de la psicología y de la biología, el término “impronta” se utiliza para describir un aprendizaje fijado en un periodo específico del desarrollo en el que un ser humano o un animal tiene mayor sensibilidad a ciertos estímulos.

En otras palabras, una impronta es un aprendizaje que hemos adquirido por el reconocimiento de cierto estímulo, en una etapa del desarrollo determinada.

El estímulo hacia el que se dirige nuestra sensibilidad generalmente depende de las necesidades de supervivencia de la especie.

Por ejemplo, la mayoría de las improntas implican aprender a reconocer a los padres o las parejas sexuales potenciales.

El estudio de este tipo de aprendizajes se ha desarrollado de manera importante en etología (la rama de la biología que estudia el comportamiento animal en su propio hábitat), especialmente se ha observado en la conducta de las aves.

Antecedentes: Konrad Lorenz y la familia de gansos

El pionero en este tipo de estudios fue el médico y zoólogo estadounidense Konrad Lorenz (1903-1989), considerado uno de los padres de la etología. Lorenz estudió el comportamiento de los gansos, y sus conocimientos han sido aplicados para reproducir hábitats animales donde se ha logrado que los más jóvenes adquieran habilidades para la supervivencia, aunque estén criados en cautiverio.

De hecho, recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1973 por haber descrito la impronta, y se lo dieron porque los jueces consideraron que sus estudios podían aportar conocimientos significativos a la psiquiatría. Es decir, que desde la segunda mitad del siglo pasado, la impronta se ha desarrollado también en el estudio del comportamiento humano.

Tipos de impronta en el estudio del comportamiento

Tanto en etología como en psicología, la impronta puede ocurrir de distintas maneras y según las características de la propia especie. No obstante, en términos generales, se reconocen dos tipos de impronta, básicas y necesarias para la supervivencia de cualquier especie: la impronta filial y la impronta sexual.

1. Impronta filial

El concepto de impronta se ha aplicado con frecuencia en la teoría del apego de la psicología, con lo cual, se ha relacionado de manera importante con las relaciones filiales y cómo éstas son básicas para la supervivencia.

Para esto, es necesario considerar cómo se estructuran los sentidos y cómo se conectan con procesos cognoscitivos. En este sentido, la neurociencia y las ciencias cognitivas han tenido un interés particular por el estudio de la impronta.

Por ejemplo, se ha utilizado de manera importante para explicar el fenómeno de la memoria mediante las impresiones visuales. Muchas de las teorías sobre la memoria sugieren que cualquier experiencia o evento fortalece y da forma a vías particulares en el cerebro, lo que puede corresponderse con buena parte de la teoría de la impronta.

2. Impronta sexual

Se trata de proceso por medio del cual un animal aprende a reconocer las características de un compañero sexual deseable. Uno de sus efectos es, por ejemplo, la tendencia de los seres vivos a relacionarse con los seres de la especie en la que fueron criados; aquellos que tienen características similares a las reconocidas por la impronta filial.

En el caso de los seres humanos, por ejemplo, se ha estudiado el efecto inverso de la impronta sexual cuando la convivencia ocurre en el mismo espacio doméstico. Es una de las formas de explicar por qué suele pasar que los hermanos que se han criado juntos no desarrollen atracción sexual entre sí; no obstante, si se crían de manera separada, esto podría ocurrir con mayor facilidad.

3.- La impronta en la conducta animal

Quien investigó sobre el concepto de impronta fue el científico austriaco Konrad Lorenz. Al estudiar el mundo de los animales observó su comportamiento en el momento del nacimiento de las crías. En su investigación pudo apreciar que en el caso de que las crías fueran huérfanas y solo vieran a un humano actuaban como si el humano fuera su madre. Esto ocurría porque durante un periodo inicial la cría mostraba un fuerte lazo con su nueva madre y este apego condicionaba su conducta posterior.

Este fenómeno fue descrito como la impronta animal. Para Lorenz la impronta viene a ser un proceso de aprendizaje automático y que determina el comportamiento de los animales. De esta manera, al inculcar una impronta en una animal recién nacido, su comportamiento sexual como adulto será muy distinto al que tendría en circunstancias naturales.

4.- La impronta en la conducta humana

La impronta es la conducta de apego de los animales y sus consecuencias. Sin embargo, algunos psicólogos consideran que este fenómeno es extrapolable al ser humano. De hecho, los bebés tienen una apego emocional muy fuerte con sus madres y este vínculo crea una impronta en su personalidad. Desde el punto de vista de la psicología se han realizado estudios con niños huérfanos que han vivido sus primeros años en alguna institución y se ha observado de qué manera la ausencia de vínculos emocionales iniciales y directos ha condicionado sus vidas. La realidad de los niños huérfanos ha permitido entender el concepto de impronta como un elemento esencial en el desarrollo evolutivo de la infancia.

(*) la re-impronta modifica la impronta a través del inconsciente ya que éste sólo reconoce el presente.

Artículos:

https://jralonso.es/2014/06/04/gansos-con-impronta/

http://www.umar.mx/revistas/42/4202-02.pdf

http://cybertesis.uach.cl/tesis/uach/2004/fvn321p/doc/fvn321p.pdf